Más del 60% de los trabajadores en Chile no logra desconectarse del trabajo durante sus vacaciones, según un estudio de Randstad Chile. El fenómeno de la “hiperconexión” sigue marcando el descanso estival, afectando directamente la salud mental y la productividad de los trabajadores al regresar a sus labores.
El informe muestra que un 61% de la fuerza laboral permanece conectada durante las vacaciones, con un 26,5% en línea de forma permanente y un 34,5% que solo logra una desconexión parcial. En contraste, la desconexión total sigue siendo minoritaria, pese a que este periodo está pensado para el descanso.
El estudio también indica que esta conexión permanente no responde, en su mayoría, a exigencias formales del empleo. Solo un 6% señala que lo hace por requisitos estrictos del cargo, mientras que otros trabajadores revisan mensajes para atender emergencias o monitorear avances y así reducir la ansiedad del retorno.
Finalmente, el análisis concluye que la principal barrera para una desconexión real es cultural más que normativa. Aunque la Ley de Desconexión Digital está vigente, la tecnología y la autoexigencia han difuminado los límites entre trabajo y descanso, dejando pendiente el desafío de proteger efectivamente el tiempo de vacaciones.