En medio del acalorado debate sobre la decisión del retail de abrir el próximo Viernes Santo, la Dirección del Trabajo emitió un pronunciamiento y aclaró que aquellos empleados que no trabajaron para estas fechas en años anteriores tendrán sí o sí “descanso absoluto”.
Sin decirlo explícitamente, el organismo comunicó que se trata de un derecho adquirido, pues como las tiendas no abrieron en años anteriores se puede razonar que, en esa fecha, “el empleador ha convenido tácitamente con sus trabajadores” que ese feriado se exprese como un día de descanso, sin que ello afecte a sus remuneraciones.
Del mismo modo, la Dirección del Trabajo indicó que, si bien dicha festividad religiosa no se trata de un feriado legal de carácter irrenunciable, esto “no faculta ni autoriza a las empresas a desconocer la vigencia de las cláusulas implícitas convenidas con sus empleados y empleadas”.
Frente a esto, la Cámara Nacional de Comercio valoró la declaración desde el punto de vista de reconocer el Viernes Santo como un festivo no irrenunciable. En esa línea, expresó que el comercio podría funcionar el próximo viernes 18 de abril, “siempre y cuando todas las partes involucradas acuerden de manera voluntaria trabajar en aquella fecha”.