La delincuencia es uno de los temas más recurrentes, delicados y sensibles en Chile. Particularmente para el transporte de carga, se reconoce el alto riesgo de robo con violencia, especialmente en la modalidad “encerrona”, donde el riesgo involucra la integridad física de los conductores.
En el país, se denuncian en promedio 300 robos de camiones al año, lo que se traduce en una frecuencia estimada de tres a cuatro asaltos diarios a vehículos de carga solo en la región Metropolitana (Pudahuel, Renca, Quilicura y San Bernardo), especialmente en zonas industriales.
“En dichas comunas el interés de los delincuentes tiene que ver con los centros logísticos y sus respectivas rutas, donde lidera el robo por sorpresa, con intimidación y con violencia por sobre el 19%. En cuanto a los rubros, los más afectados son el de tecnología (35%), alimento (20%), vestuario (11%) y bebidas o alcohol (7%)”, explica Eduardo Ullivarri, Security Manager para DHL Global Forwarding Chile.
Para enfrentar este escenario, los planes de prevención y contención exigen inteligencia y tecnología. Los protocolos, por tanto, deben ser rigurosos y en constante colaboración con la policía.
“Contamos con los últimos dispositivos, tecnologías y medidas de seguridad del mercado. Esto nos permite manejar de la mejor manera cada caso que surge. Por motivos de seguridad no podemos mencionar todo, pero estamos hablando desde soluciones como GPS y candados inteligentes hasta inteligencia de rutas para prevenir incidentes y adelantarnos a los hechos. Evaluamos la seguridad de cada eslabón presente en cada envío”, menciona Ullivarri.
Inteligencia de rutas
El riesgo y vulnerabilidad es parte del transporte de carga. En un contexto desafiante, la inteligencia de rutas toma una relevancia crítica, pero sobre todo diferenciadora a la hora de prevenir situaciones.
“El mapa de riesgo que construimos considera muchos escenarios. Por ejemplo, en DHL hacemos un levantamiento de los hotspot para consolidar un análisis de ruta y delictivo por comuna. Además de eso, ofrecemos el servicio de escolta, que además de tomar medidas previas brinda un complemento en la seguridad del envío”, expresa el ejecutivo.
Es así como las alternativas de seguridad son relevantes a la hora de proteger a los transportistas. Particularmente con los escoltas, la implementación de estos debe ser rigurosa e intachable.
“Tenemos procedimientos y protocolos claros con los escoltas, ya que han sucedido delitos relacionados a picking falso, donde llega un camión a retirar la carga, pero resulta que no es el correcto. El delincuente aplica también inteligencia, por lo mismo no podemos confiarnos. En DHL auditamos, pero más que eso, entendemos el servicio como un acto de excelencia, no solo por cumplir”, recalca Ullivarri.
Desde la compañía aseguran que la innovación de los delincuentes exige estar a la vanguardia y no solo en comunicación y colaboración con la policía y organismos de seguridad (Carabineros, PDI, SEAT, Fundación Paz Ciudadana), sino que también con otros países.
“Hay que estar atentos de los modelos delictivos y de las acciones operativas para estar al tanto de cómo ir anticipándose a ciertas situaciones de riesgo y detenerlas. Por eso también compartimos acciones preventivas y casos delictivos con México, por ejemplo”, menciona Ullivarri.
Capacidad y diferenciación
La rigurosidad, procesos de auditoría y la materialización de protocolos estrictos no solo van alineados al cumplimiento, sino también a labores preventivas. Las cuales van alineadas a capacitaciones a los conductores y comunicación con autoridades policiales para retener información fresca.
“A pesar de la situación país, en DHL los incidentes de robo de carga se han logrado recuperar el 100% de la mercancía. Y esto porque el equipo de seguridad tiene una capacidad de reacción estimada de 4 a 7 minutos (depende de múltiples factores en cada caso). En nuestro análisis y medidas no solo debemos considerar los factores para brindarle seguridad al transportista y la mercancía, sino también evitar una posible contaminación de la carga, como, por ejemplo, envíos críticos como las vacunas con sustancias ilícitas u otros”, sentencia el especialista en seguridad.
La seguridad en el transporte de carga se ha convertido en un desafío crítico y un tema de constante preocupación en Chile. La escalada de la delincuencia, particularmente en la modalidad de robo con violencia, representa una seria amenaza que no solo afecta el valor de las mercancías, sino que compromete gravemente la integridad física y la vida de los conductores y personal logístico. Ante este complejo escenario, es esencial implementar un modelo y estrategias de seguridad que sean robustas y proactivas, que combinen inteligencia, tecnología de vanguardia y una estricta rigurosidad en los procedimientos.