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El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la detección del primer caso de influenza aviar H5N1 de alta patogenicidad en aves silvestres en la región del Bío Bío. El hallazgo se produjo en un cisne de cuello negro en el humedal de Arauco, lo que activó de inmediato los protocolos de vigilancia y catastro en la zona para detectar otros posibles ejemplares afectados.
La emergencia se ha intensificado drásticamente en la Región de la Araucanía, donde se confirmó un masivo brote en el Lago Budi. En esta zona costera ya se contabilizan más de 78 cisnes de cuello negro muertos a causa del virus. Además, la autoridad sanitaria ratificó un nuevo caso positivo en aves domésticas en la comuna de Galvarino, específicamente en un criadero de traspatio.
Por su parte, en la región de Los Ríos se reportó una situación crítica en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, donde se confirmaron tres casos positivos en cisnes de cuello negro. Tras el hallazgo de un primer ejemplar muerto, las muestras adicionales confirmaron nuevos contagios en la misma área, lo que obligó a las autoridades a establecer un perímetro de cuarentena de un kilómetro a la redonda.
Ante estos brotes, Senapred declaró Alerta Temprana Preventiva por emergencia zoosanitaria en las zonas afectadas. Esta enfermedad viral no tiene cura y afecta gravemente tanto a aves domésticas como silvestres, sumando ya nueve regiones del país con presencia del virus: Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, La Araucanía, Magallanes, Ñuble y Los Ríos.
El llamado a la comunidad es a no manipular aves muertas o que presenten síntomas como jadeo o vuelo errático, y reportar cualquier sospecha al SAG. Asimismo, se insta a los dueños de aves de corral a extremar las medidas de bioseguridad, manteniendo a sus animales confinados para evitar el contacto con especies silvestres que puedan transmitir el virus.