La segunda fase de la operación denominada “El Dorado” desbarató una presunta estructura criminal que operaba al interior del Centro de Detención Preventiva de Illapel, dejando un saldo de 16 personas imputadas.
Entre los detenidos se encuentran cinco funcionarios de Gendarmería, acusados de colaborar con la organización facilitando el ingreso de elementos prohibidos, lavado de activos y tráfico de drogas. El Juzgado de Garantía de Illapel decretó prisión preventiva para cuatro de los uniformados y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación.
Al respecto, el Director Regional de Gendarmería, coronel Francisco Bravo, agregó que el resultado fue óptimo y que se dictaminó un sumario administrativo interno.
Patricio Cooper, Fiscal Regional de Coquimbo, enfatizó que no se permitirá que el narcotráfico coopte a las instituciones del estado y que el trabajo en conjunto con las policías fue exitoso.
El caso, que en su primera etapa judicializó a los proveedores de las sustancias ilícitas fuera del penal, entra ahora en una etapa crucial de peritajes telefónicos. Las autoridades locales destacaron que el tribunal dio por acreditados prácticamente todos los delitos imputados por el Ministerio Público.